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ACTUALIDAD LABORAL

ABC EMPRESA. 12-1-2020.

El presentismo supone un coste entre 1.100 y 3.300 euros anuales, por M.J. Perez Barco. Se les señala como el trío de la improductividad en el trabajo: los emails, las llamadas telefónicas y las reuniones lastran la eficacia de muchos trabajadores. A eso hay que añadir nuevas distracciones que han llegado al mundo laboral con la revolución tecnológica, como son las consultas de WhatsApp y en las redes sociales. Y también están los pequeños entretenimientos que existen de toda la vida: las micropausas para tomar un café, un desayuno o un almuerzo; o alargar el tiempo de la comida; o salir a fumar un cigarrillo. Esto último es lo que siempre se ha conocido co0mo la cultura del presentismo. Y entre tantos estímulos e interrupciones, al final de la jornada hay mucho tiempo perdido, o muchas veces robado, según como se mire. Según cifras de Eurostat, España tiene una productividad del 31,5% por hora trabajada, lo que supone la mitad que en Noruega (79,9%), Suiza (57,9%), y Dinamarca (55,3%), por ejemplo. “Y es que necesitamos socializarnos, necesitamos tener amigos en el trabajo y hablar de futbol, de una película o de lo que hemos hecho el fin de semana. Los nórdicos y los alemanes solo van a trabajar y no pierden el tiempo en otras cosas”, explica Carlos Martínez presidente de IMF Business School. Este matiz puede tener buenos o malos resultados según el prisma con el que se mire, como sugiere Javier Blasco, director de Adecco: “A veces advierte, con un café mantienes una reunión informal con tu equipo. Cuidado con cargarnos la socialización y las relaciones interpersonales en el trabajo porque muchas veces gracias a estos contactos sacas lo mejor de una persona”.