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Por Emelia Viaña. Ex. 16-3-21.

Con más de 450 años de historia, la Compañía de Jesús se suele poner como ejemplo de empresa bien gestionada y el libro El liderazgo al estilo de los Jesuitas de Chris Lowney, explica por qué. Esta biblia del management  que cualquier gurú tiene en su mesilla, es la base de un curso impartido por Almudena Eizaguirre, nueva directora general de Deusto Business School, donde desgrana doce claves de un liderazgo basado en el humanismo. Lowney, un seminarista jesuita que abandonó su vocación en el año 1983 y que comenzó una destacada carrera en JPMorgan, puso en práctica en dicho banco las lecciones que había aprendido en la Compañía de Jesús y para Eizaguirre siendo una referencia. 1.- Todos somos líderes. “Podemos ser líderes en todo, en nuestro trabajo  y en nuestra vida cotidiana, enseñando a otros o aprendiendo de otros”. 2.- “Empezar por uno mismo, y a partir de ahí contribuir al desarrollo de las personas que forman parte de nuestros equipos”. 3.- El autoconocimiento, un proceso que dura toda la vida. ..y no olvidar que somos aprendices en el arte del autoconocimiento. 4.- Con amor y no con temor. “La gestión ha de ser entendida como un ejercicio de servir a los demás”. 5.- Cuestión de balances. “No existe un único perfil de liderazgo a imitar, sino múltiples combinaciones que funcionan. Algunas personas destacan por su empatía, otras por su visión estratégica, y ambas pueden ejercer un tipo de liderazgo  apreciado”. 6.- Expectativas claras. La estrategia como equipo ha de incorporar las aspiraciones personales de todos sus miembros. 7.- Un rumbo coherente. “Es importante honrar nuestra historia, saber de dónde venimos  y agradecer a todas las personas que nos han precedido en la organización. Ahora bien, esa historia no nos ha de lastrar, sino que tiene que ser la base sobre la que construir el futuro.” 8.- La comunicación define el buen liderazgo. 9.- Dedicar tiempo de calidad  a las personas. 10.- Celebrar los éxitos y relativizar los fracasos. 11.- Cohesión y motivación Un equipo alineado con la visión y cohesionado se divierte con lo importante y no con lo accesorio. Un equipo con un rumbo claro, alineado con la misión, motivado y cohesionado llega a donde se proponga.  12.- Afilar el hacha. Es preciso que de cuando en cuando nos tomemos un tiempo para “afilar el hacha”, para formarnos, leer un libro, participar en foros con personas de otras organizaciones… Es importante que dediquemos tiempo a recargar la batería y seguir aportando valor a la organización”.

 

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