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Por Raquel Roca. Ed. Lid.

Raquel fue ponente en nuestra Jornada anterior. Si vivimos hasta los 80 o 90 años, o incluso más, pero apenas tenemos gente joven  (en 2050 los mayores de 65 años serán más del doble que los menores de cinco) los sistemas económicos, de pensiones, empresariales, así como nuestra planificación del futuro deben cambiar drásticamente, o no llegaremos en las condiciones que nos gustaría. Demográficamente, la fuerza del trabajo recaerá en los que ahora tienen entre 40, 50 y 60 años; sin embargo, es aquí cuando más discriminación laboral, prejuicios y barreras invisibles se generan (edadismo). Nuestra larga vida nos invita y obliga a desarrollarnos como trabajadores ágiles, en continuo aprendizaje  (Learning agility) y a explorar soluciones nuevas  con las que hacer frente a una longevidad profesional con la que casi nadie contaba. El futuro será para los robots y la inteligencia artificial sí, pero combinado con el poder de los silver surfers: profesionales seniors de talento plateado (silver), generadores y receptores de una nueva economía (silver economy), que diseñan su hoy y también su retiro; surfers porque quieren seguir estando en la cresta de la ola profesional y no aceptan un presente-futuro  invisible ni inactivo. El futuro también será para las empresas que generen una correcta estrategia de age management, porque contar con el talento silver marcará la diferencia.